REFLEXION VECINO



Nos ha llegado a través de email .

 
Sin SENTIDO Y SENSIBILIDAD.

Tras el resultado de las pasadas elecciones municipales en el Ayuntamiento de Villamayor, surgieron muchos rumores sobre la falta de capacidad para la gestión del nuevo Equipo de Gobierno, pero después de las Fiestas Navideñas se nos han disipado todas las dudas.

Quisiera comenzar dando las gracias por la cura de frío a que fueron sometidos nuestros mayores el día de la celebración de su fiesta, demostrándonos que después de esta dura prueba no volverá ninguno a resfriarse y que lugares como el aula de cultura con calefacción, luz, agua, megafonía y baños están del todo obsoletos.
Quiero también trasladar el agradecimiento de nuestros  mayores al Ayuntamiento al prescindir de embutidos, dulces navideños, refrescos  y una copa de champán para brindar, pensando sin lugar a duda en no perjudicar su salud. Por cierto, el folio que les dieron como trofeo de los campeonatos de naipes no lo hemos colocado en casa para no estropearlo con las chinchetas. No hace mucho tiempo se rifaban jamones en el hogar del jubilado.
Por otro lado, quiero resaltar el gran acto de sensibilidad del Equipo de Gobierno al dejar a cinco obreros sin cesta de Navidad delante del resto de sus compañeros con motivo de que su contrato terminaba el 31 de diciembre de 2011, (sin duda pensó: para lo que les queda en el convento me cago con ellos dentro) sin duda para dar ejemplo de que los recortes empiezan por uno mismo. ¡Qué sensibilidad!
Otra de las afortunadas novedades ha sido la colocación de un abeto en la Plaza de España, que se intentó adornar con toda la sobriedad posible de tal modo que para que pareciera más realista no se limpió su maceta dejando ver el estilo y lo cuidadosos con los detalles del Equipo de Gobierno.
Desde el ramo de hostelería también han llegado los agradecimientos al conceder la barra de Noche Vieja a establecimientos de Salamanca, permitiendo a nuestros hosteleros pasar una noche de fiesta con sus familiares y amigos, lo que demuestra  el gran momento por el que pasan las relaciones con este sector.
Al señor alcalde no me queda más que hacerle una reflexión: para gobernar un pueblo primero hay que creérselo, hay que vivirlo, hay que sentirlo, sólo así todas sus fuerzas irán encaminadas a mejorarlo y trabajar por el. No es peor alcalde el que copia lo bueno, que el que quiere innovar a tontas y a locas para acabar arruinando lo que estaba consolidado. Por otro lado, no permita que su “sombra” decida por usted, pues nadie es más rápido que su sombra.

Un vecino.