La parlamentaria salmantina ha indicado que fue ella misma quien, nada más ser elegida senadora, solicitó que la denuncia fuera elevada al Tribunal Supremo, “porque llevaba tres años sin poder defenderme y sufriendo continuamente daños, injurias y todo tipo de desprecios por parte del denunciante”.
Diego ha subrayado su inocencia y ha aclarado que “en ningún momento he cometido irregularidad alguna. Siempre he confiado y he hecho lo que los técnicos y funcionarios han dicho y cuando uno tiene responsabilidades políticas debe asumir, aunque sea injusto, que en muchas ocasiones se cometen errores”.
La senadora del PSOE, que declarará junto a otra concejala, ha afirmado que está “tranquila por mi total falta de responsabilidad en los hechos, que no han supuesto enriquecimiento, ni trato de favor a nadie en ningún momento”. También ha puntualizado que no existe ninguna relación de ningún tipo con la persona que fue contratada y que esta operación de descrédito “responde a una persecución política de la que he sido objeto”.
Elena Diego ha explicado que no participó “en ningún tribunal de selección ni en la tramitación, hasta que el secretario y el interventor pusieron los contratos en su mesa para que los firmara. Tras descubrir el error, el interventor modificó los contratos y se regularizó la situación”. Diego ha destacado que “la noticia que ha salido estos días ha supuesto un daño desproporcionado e injusto hacia mi persona” y ha mostrado su agradecimiento por las muestras de cariño y confianza que ha recibido desde dentro y fuera del seno del partido.